La bodega Raimat (Lleida, D.O. Costers del Segre) inicia hoy, 5 de agosto, la vendimia 2024. Por su situación y clima, es, tradicionalmente, una de las primeras vendimias de Europa, a pesar de que este año vuelve a iniciarse en agosto gracias a las buenas temperaturas de mayo y junio y la ausencia de olas de calor persistentes hasta finales de julio. El año 2022, excepcionalmente cálido, la vendimia empezó el 29 de julio y, el año pasado el 31, después de la primavera más seca y cálida desde que hay registros.
La previsión de la bodega es recoger cerca de 6’5 millones de kg de uva (100% ecológica) para los vinos de Raimat, un 10% menos que en 2023, por culpa de las heladas que afectaron parte de la viña el pasado mes de abril. En cuanto a la calidad, se prevé una añada excelente, con cepas totalmente sanas y una uva muy equilibrada.
Para Joan Esteve, director de la bodega, “La meteorología de este 2024 ha sido más normal, pero aún seguimos en emergencia climática. Por lo tanto, para garantizar una producción vitivinícola de calidad y sostenible, tenemos que seguir innovando, practicando agricultura regenerativa y siendo cada vez más eficientes en el uso del agua; con técnicas de riego de precisión o enterrado.”
Unas ochenta personas participarán en la vendimia, que empieza con la cosecha de las variedades chardonnay, pinot noir y xarel·lo, sigue con albariño y godello, y acaba con tempranillo, garnacha y cabernet sauvignon hacia octubre. En Raimat, bodega con la viña ecológica más grande del mundo, se inicia la vendimia de madrugada, en las horas más frescas del día, de forma manual y por una sola cara de la cepa. Así se consigue la selección de la mejor uva, con el objetivo de obtener expresiones únicas a nivel de sabor y aromas.
Riego enterrado para ahorrar agua
A pesar de la sequía, endémica ya en la zona del Pla de Lleida, la vendimia se inicia con buenas previsiones gracias a las técnicas pioneras de viticultura que Raimat utiliza desde hace más de 20 años para conseguir optimizar al máximo cada gota de agua en la viña. Entre ellas, el riego de apoyo y de precisión. Un sistema de teledetección identifica sobre el mapa qué puntos del viñedo necesitan agua, cuánta y en qué momento preciso y se activa de forma programada el riego inteligente, solo en los puntos donde es imprescindible. Además, en los últimos meses, Raimat ha probado con éxito el riego enterrado, que se sitúa a unos 40 cm de profundidad para aportar agua directamente a la raíz de la cepa y evitar la evaporación. El ahorro de agua con este tipo de riego se sitúa entre el 20 y el 30%. Con la ayuda de técnicas como las cubiertas vegetales (vegetación herbácea entre cepas) o el mulching (acolchados orgánicos con restos vegetales), que mejoran la estructura del suelo y evitan la evaporación del agua, y la aplicación de nuevas tecnologías, Raimat ha reducido el gasto hídrico en la viña en más del 15% y en la bodega hasta un 50% en la última década, a pesar del aumento de las temperaturas.
Pioneros en el uso de luz ultravioleta en el viñedo
La bodega leridana también vuelve a ser pionera en técnicas de viticultura ecológica y esta vendimia recogerá por primera vez uva de cepas que no han recibido ningún tipo de pesticida: ni químico ni orgánico (el que se usa en la viticultura ecológica). Lo ha conseguido gracias a un innovador sistema para controlar enfermedades de la viña como el oídio y el mildiu solo a través de luz ultravioleta tipo C. Se ha aplicado con un prototipo con forma de túnel en una extensión de cerca de 5 hectáreas (el equivalente a 5 campos de fútbol). A las cepas de esta zona no se les ha aplicado ningún producto fungicida, hasta ahora imprescindibles para prevenir y controlar este tipo de hongos. Los resultados son muy prometedores; no solo se han dejado de aplicar productos que pueden tener un impacto sobre el medio ambiente, sino que se han producido racimos más limpios, además de reducir la huella de CO₂ y los costes de producción.
Las claves del éxito son las propiedades de las ondas UV tipo C y la aplicación nocturna. La mayoría de microorganismos que crecen en la planta han desarrollado defensas bioquímicas que se activan con la luz solar, pero no funcionan de noche. Por eso, la aplicación de luz UV por la noche, y con bajas emisiones, consigue matar el patógeno sin dañar la planta ni los insectos beneficiosos.
El éxito del nuevo sistema supone un paso importante en el cultivo ecológico. Raimat, con las viñas certificadas como 100% ecológicas, hace más de 7 años que no utiliza ningún producto de síntesis para el control de plagas. Pero el cultivo de la viña requiere tratamientos preventivos contra los hongos. Por eso, en el cultivo ecológico se utilizan fungicidas orgánicos como el azufre y los compuestos de cobre, tratamientos mucho menos agresivos que los químicos pero no exentos de riesgos para las personas y el medio ambiente. En cualquier viñedo, convencional o ecológico, se realizan más de 10 aplicaciones de productos químicos u orgánicos para el control de enfermedades.
Para Joan Esteve, “Es un enorme avance en la mitigación de los riesgos asociados al control de enfermedades y un gran paso para consolidar una viticultura todavía más sostenible y respetuosa con el medio ambiente y la salud de las personas.” Raimat estudia ahora la futura aplicación de la luz UV a todas sus viñas, lo que supondrá una revolución histórica en el sector.
La aplicación de luz ultravioleta nocturna para controlar los hongos en los cultivos se inició a finales del siglo XX de forma experimental en los Estados Unidos, después de que investigadores de la Universidad de Cornell (Nueva York) demostraran su eficacia. Este tipo de luz, en cambio, ya se utiliza para desinfectar espacios, como por ejemplo hospitales. En Estados Unidos, más de 300 hospitales ya la utilizan con éxito como método de desinfección.

Raimat, tradición 100% sostenible
La historia de Raimat se remonta a 1914, cuando Manel Raventós y Doménech, propietario de Codorníu, adquirió unas tierras áridas e infértiles en Lleida para convertirlas en la que hoy es la finca más grande de Europa en manos de una misma familia. En un entorno único, con agua pura procedente del deshielo de las nieves del Pirineo, se erige hoy Raimat, con el 100% de sus viñas certificadas como ecológicas por la CCPAE (Consell Català de la Producció Agrària Ecològica) y consolidada como la bodega más importante de la D.O. Costers del Segre.
Es una finca pionera en tecnologías de cultivo y enológicas que la han llevado a clasificar sus 2.245 hectáreas en parcelas individuales que son tratadas una por una de acuerdo con sus características particulares. Reconocida como un referente en programas de sostenibilidad y medio ambiente, Raimat consigue ofrecer unos vinos de alta calidad con una personalidad única a partir de uva procedente exclusivamente de su propia finca. Y siempre abanderando el máximo respeto y conservación del entorno.
Raimat es una de las 15 bodegas de Raventós Codorníu, la empresa elaboradora de vinos más antigua de España y creadora del cava. Para la compañía, el desarrollo sostenible es un factor clave en su modelo de negocio, prueba de ello es el propósito corporativo de “Dar valor a la tierra” y la visión de convertirse en un referente mundial en sostenibilidad dentro del sector.